Introducción

…es el movimiento mismo de desordenar el que reanima las capacidades del hacer auto determinado, llevando la imaginación a nuevos horizontes y nutriendo modos de apropiación de la decisión política.

Raquel Gutiérrez Aguilar, ¡A desordenar!


La primera vez que fotografié un graffiti era 2014, llevaba ya varias tomas, cuando visité la exposición de Joan Colm, Yo hago la calle. Él era un aficionado a la fotografía que encontró la manera de retratar el Barrio Chino de Barcelona a finales de los años cincuenta, lo hacía de modo anónimo, ocultando la cámara y disparando al nivel de su cintura, daba a sus fotografías una potencia estética de la calle que me dejó sorprendida.


Colm invitaba a los nuevos fotógrafos a elegir un tema y centrarse en él, con su reiterada pasión por volver al mismo lugar una y otra vez y retratar la interacción social en aquel sitio, incitaba a los fotógrafos a encontrar una pasión y sumergirse en ella; tal como Bukowsky, que nos sugiere a todas: encontrar lo que amamos y dejar que nos mate.


Un fenómeno como el graffiti, que inició con varias acciones gráficas que transgredían el uso que se le asignaba comunmente a los espacios públicos y privados, nos hizo a muchos  reflexionar las categorías de: Propiedad Privada, Espacio Público, Expresión, Apropiación y Obra de Arte. Su estética, los lugares en que prolifera y quienes lo practican, han revelado verdades sobre estos conceptos que constantemente activan y cuestinan su entorno.

Yo ya sabía que me apasionaba la calle, pero luego de Colm, elegí mi tema, continué con el graffiti de las ciudades y a la fecha no he podido dejarlo, la tesis que a continuación se desarrolla pertenece a esa pasión.

Es importante dialogar acerca del Graffiti, ¡porque cambia de significado!, y lo hace con el paso del tiempo y con la diversidad de territorios. Junto con el Graffiti han cambiado las ciudades y también la interpretación de esta acción. La suma de nuevos actores y como se esta penando el fenómeno actualmente, muestra nuevas disputas, nuevas expresiones de periferia urbana y nuevas verdades que tienen que ser reveladas.


La idea de rastrear el tránsito de la transgresión de la propiedad privada al uso normativo del espacio público, en este programa académico, inició con la pregunta ¿Qué interacciones se dieron en el tránsito de la transgresión a la legalidad en el graffiti de la Ciudad de México?

 


La idea de rastrear el tránsito de la transgresión de la propiedad privada al uso normativo del espacio público, en este programa académico, inició con la pregunta ¿Qué interacciones se dieron en el tránsito de la transgresión a la legalidad en el graffiti de la Ciudad de México?

De ésta surgieron las siguientes: ¿Qué disputas y conflictos por el espacio se ponen en juego a través de la práctica del graffiti y como se expresan?, y por otro lado ¿Cómo se resignifica el graffiti como producto cultural a partir de la inclusión de nuevos actores?

Estas pereguntas forjaron la estructura del protocolo de investigación que dio guía a esta tesis. En un principio, consideraba que el graffiti entendido como la práctica de la intervención gráfica de los muros en el espacio público, se caracterizaba por tener a la transgreción como principal problema a investigar, lo que dejaba de lado que como fenómeno, también había impulsado procesos de legitimación e institucionalización que resaltan otras de sus aristas, además de la transgresión.

Como primer acercamiento, parecía ser que éstos procesos, sumaron a nuevos actores que impulsaban cambios en la política pública y en la mirada institucional hacia el graffiti, al menos a simple vista, la apertura de más y mejores espacios de expresión para el graffiti, hacía pensar que presenciábamos mayor aceptación y menor estigma hacia esta práctica.

Sin embargo, eso no exclarecía cómo se dio este proceso, ¿se estaba incluyendo a los jóvenes que día a día tapizaban de tags la periferioa de la ciudad? o bien, ¿la inclusión del fenómeno solo sumaba a algunos, quienes tal vez contaban con cierto privilegio? Y si era así, ¿cuáles eran los privilegios?, ¿técnica académia, contactos, estudios o estilo?

El problema era encontrar las técnicas y los métodos para averiguar si todos tienen ahora más espacio de expresión e intercambio para sus habilidades y técnicas, o si había sido la política de inclusión, una herramienta sutil para la exclusión de algunos y la participación de otros.

Con respecto a la apertura de espacios en la ciudad, llamaba la atención, ¿para quién son recuperados los espacios? y por otro lado si lo que se comenzaba a ver plasmado en muchas de las paredes de la ciudad estaba promoviendo la libre expresión creativa o bien, mitigando la capacidad de la gráfica para revelar verdad social, ya que trataba de regular donde se pinta, y también, que se pinta.

En un principio tuve la idea de investigar el transito del graffiti desde la ilegalidad hacia su relación con la institución, estudiando un lugar determinado en cada una de las ciudades más representativas del graffiti en México: Tijuana, Guadalajara y Ciudad de México.

Consideré la frontera en Tijuana, la periferia en Guadalajara, la colonia los Ángeles Apanoaya en Iztapalapa y la Colonia Centro en la ciudad de México, porque sus similitudes en relación al proceso en que los graffiteros y graffiteras se opusieron y luego se relacionaron con la autoridad, parecía dar un extenso panorama para enriquecer la pregunta eje de esta investigación.

Una vez discutido el protocolo en diversos seminarios, con compañeros y profesionales del estudio del espacio público, fue más que evidente que para realizar una investigación seria a nivel de maestría, con un acercamiento conciente a los espacios elegidos y terminando en tiempo y forma la investigación, era imposible sumar tantos lugares.

La focalización del lugar a estudiar fue el primer giro que dió la investigación, ¿Cómo elegir sobre qué lugar se obtendrían resultados determinantes para responder las preguntas de investigación e identificar la viabilidad de las hipótesis? Esta decisión tomó aproximadamente un semestre y la construcción de un firme marco teórico metodológico fue la herramienta para decidir.

En primera instancia profundicé en los aportes de Richard Sennett sobre el espacio público reparando en el detalle con que presenta sus resultados al enfocarse en tres ciudades estudiadas en la larga duración, la estructura con que trabaja en sus textos, fue de utilidad para considerar lugares que pudieran proporcionar la experiencia de conflicto, la riqueza de puntos de encuentro o en contrase, su ausencia.

Por otro lado las ideas de Bourdieu con respecto a las relaciones entre la distribución de los agentes dentro del espacio material, me incitaban a elegir lugares que pudieran mostrar la diferencia en esta distribución. Debía ser posible aplicar entrevistas o encuestas y realizar un levantamiento fotográfico progresivo, en espacios donde la propia distancia social suplantara la distancia concreta que ofrecían las ciudades de mi primera propuesta.

Así se acotó la investigación a dos espacios que reflejaran las simetrías y asimetrías estructurales y sociales propias de la ciudad y que, por otro lado, fueran accesibles para una investigadora en formación.

Las primeras entrevistas semiestructuradas hicieron relucir que la distribución centralista del país, hacía coincidir muchos actores y prácticas de diversas ciudades en la Ciudad de México, de modo que tomando como muestra lugares en esta ciudad central, había forma de acceder a  interacciones que se daban en otros lugares del país.

Además, con el avance de la investigación, fue evidente que para un fenómeno como el graffiti, es muy eficaz partir de lugares acotados, porque el propio tránsito de los graffiteros y graffiteras por el país y por el mundo, se suma a su progreso estilístico en el tiempo y se entreteje con la política urbana de las localidades que les vieron nacer, ofreciendo resultados accesibles con respecto al lugar y una mayor comprensión del fenómeno y sus actores.

Capítulo I

En el capítulo I de esta tesis comencé a hilvanar un andamiaje teórico metodológico en el que parto de dos miradas sobre la conformación histórica y social de las personas y su expresión en la vida pública del siglo XX.

Este capítulo llamado El graffiti, una contra historia, teje en su primer apartado Aproximaciones al estudio del Graffiti, el proceso social analizado por Richard Sennett en los espacios públicos de tres ciudades cosmopolias, y la dialéctica en la historia del arte europeo entre la razón y la letra y entre las imágenes y la magia que expone Facundo Tomás.

Ambos autores se centran en espacios europeos (a excepción de Nueva York) pero fueron de importancia en un principio para sustentar el origen del graffitero en ciudades norteamericanas y ubicar un movimiento cultural en un espacio público anglosajón heredero de una estética de disputa entre la imagen y el texto, pues parto de las propuestas teóricas de Facundo Tomás y Richard Sennett, para hacer un recorrido por algunos lugares que en el mundo europeo ubicaron, nombraron, aceptaron o rechazaron las primeras expresiones del graffiti. hasta terminar en Nueva York y poner mi eje de investigación en contexto en el apartado 1.2 El Graffiti en el espacio público.

Hasta este punto al andamiaje teórico-metodológico le hacía falta ubicar el graffiti en el territorio Laitinoamericano, por lo que en el apartado 1.3 El Graffiti y sus disputas, sumé la visión de autoras y autores contemporáneos que abordaban el fenómeno del graffiti y la ciudad desde latinoamerica y españa.

Así me apoyé en las miradas de Patricia Ramírez Kuri, Fernando Figueroa y Armando Silva para ubicar en primera instancia los espacios públicos latinoamericanos, y entender a su vez la fuerte influencia de la vida pública que tienen nuestros territorios y nuestra expresión artística.

  • Mi interés era evidenciar una doble influencia visual en esta zona geográfica: imágenes y prácticas formadas del arte europeo que aún tiene influencia en nuestra tierra, con el sesgo y la intencionalidad estéticas y políticas resultado del entretejido de la influencia india, chicana, negra y nativa propia de nuestro espacio, lo que se puede leer a detalle en el apartado 4.-El Graffiti en México.

Capítulo 2.

En el Capítulo 2. Nuevos significados, me centro en las unidades de observación finalmente elegidas, dos espacios diametralmente opuestos en una sola ciudad, que consideré tenían las características adecuadas para mostrar dos polos de la expresión del graffiti.

Por un lado, en el apartado 2.1- Escuela José Vasconcelos y muros frontales 2000 – 2019, describo una zona central dentro de la Alcaldía de Iztapalapa, una de las cunas más importantes de graffiteros y crews en la ciudad. Un espacio para el que el gobierno capitalino genera las menos políticas de mejora estética y donde nacieron algunos de los principales actores y asociaciones civiles de graffiti en la ciudad.

En este apartado se encuentran  los primeros levantamientos fotográficos de este predio y se abordan algunos de los proyectos de graffiti que circundan a la escuela José Vasconcelos, con motivo de mostrar la confluencia de estilos, la perspectiva administrativa que tiene la alcaldía para esta zona, las relaciones entre graffiteros que evolucionaron  y los acuerdos con la institución.

Por otro lado, en el apartado 2.2.- Jardín Infantil Regina 2000-2019, presento un espacio cerrado en el centro de la ciudad, que se encuenta en el el Corredor Cultural Regina, con número 40.

Con un horario de 9 de la mañana a 6 de la tarde, los muros interiores del Jardín Infantil Regina, responden a una expresión del espacio recuperado en el centro histórico. Al igual que en el apartado anterior presento una relación de los espacios intervenido que circundan la unidad de observación para identificar, también en esta zona de la ciudad, confluencia de estilos, perspectiva administrativa y relaciones entre graffiteros e instituciones.

Capítulo 3

En el capítulo 3.- Intersecciones, abordé los posibles cruces entre la propuesta teórico metodológica desarrollada en el capítulo uno y los resultados particulares obtenidos de las dos unidades concretas de observación en la ciudad de México en el capítulo dos.

En este punto muestro las coincidencias y las inconsistencias que pude localizar entre los resultados de campo en Los Ángeles Apanoaya y en Regina 40, y las conclusiones teóricas, sobre todo los resultado de las entrevistas semiestructuradas y las encuentas realizadas a traunsentes y vecinos sobre su juicio del gusto respectro a las intervenciones en ambos espacios públicos.

Una vez presentados estos resultado, dedico un apartado especial a discutir la posibilidad de que algunos de éstos resultados pudieran ser útiles para pensar en geneal la transición de la trangresión del espacio público y privado al uso normativo del espacio público en el graffiti del siglo XXI, precisamente en el apartado 3.2.- El estudio del graffiti y “los graffitis” reflexiones acerca del graffiti del SIGLO XXI.

 

Este capítulo concluye con el apartado 3.3.- De las disputas por el espacio público a través de la estética, una reflexión sobre las disputas por el espacio público intrínsecas al graffiti el aspecto estético que se juega en las mismas.

Capítulo 4

Finalmente como una oportunidad para reflexionar seriamente los hallazgos obtenidos a la luz del proceso de esta investigación, en el capítulo 4 dedico el tiempo a resaltar los hallazgos con respecto al tránsito del graffiti, de la trangresión a la legitimidad, y resalto algunos actores y procesos centrales en el futuro del graffiti del siglo XXI en el país y en algunas ciudades del mundo, proponiendo algunos futuros caminos para la investigación sobre el graffiti a nivel global.

A modo de invitación abierta este capítulo final, invita al lector a la discusión y reflexión personal sobre el espacio público, la política pública, el arte y su propio derecho a la expresión e intervención del espacio público como herramientras para crear la ciudad que habita.